Se le ha llegado a calificar de “Quinto evangelista, torero de otra galaxia y mesías del toreo” Joaquín Sabina ha dicho de él: “Se trata, sobre todo, de un hombre, de un torero, de un artista, con un orgullo que no deja sitio a la vanidad, de corazón caliente y sangre fría con creces derramada”.
Con la misma ilusión que emprendimos la edición del Codex Calixtinus, considerado hoy como la Biblia del Camino de Santiago; el Decamerón de Boccaccio en 10 volúmenes uno para cada jornada, que constituye la mejor edición que se ha hecho nunca de esta importante obra de la literatura universal; o La Botánica de Lamarck; el Juramento Hipocrático; La Celestina de Fernando de Rojas;… emprendemos hoy la tarea de hacer una importante tauromaquia sobre el torero que más pasiones provoca, un torero que probablemente va a abrir una nueva época en el mundo de los toros.
La presentación de la misma corre a cargo del poeta Felipe Benítez Reyes, una de las figuras más importantes de la lírica española y que además es un apasionado de los toros. La obra incluye once grabados a color de Vicente Arnás y cada uno de ellos va acompañado de uno o varios poemas taurinos, que en su conjunto componen una mínima antología del tema de los toros a lo largo de los tiempos. |